Manifiesto

 Ha sido difícil estos días en los que la vida me ha mostrado la otra cara de la moneda. La verdad no sé aún si estas cosas me suceden por que le doy mucha vuelta a todo o porque simplemente estoy atorada en la rutina. 

Viéndolo desde ese punto, estoy segura que es por lo segundo. Mi rutina me ha consumido. Las palabras retumban en mi cabeza como miles de pajaritos susurrándome muy de cerca:  

                                                                     “Solo me quedaré dos años en este trabajo”
                                               “Por fin me pondré a estudiar todo lo que siempre quise”.

Mentiras. Eso fue lo único que me repetía: mentiras. Tal vez era lo que añoraba en mi interior, eso fue lo que soñé cuando empecé a trabajar con mi carrera por primera vez, pero no fue lo que respeté. No me di un lugar, no le di lugar a mis sueños, a mi propia vida. Le di lugar a algo que era más fuerte que yo misma, a la rutina de la sociedad.

“Te convertirás en el promedio de las 5 personas con las que más te rodees” que frase tan cierta! Ahí iban los 5 años en mi primer trabajo serio. No 2 como lo había prometido, eran 5. La bendita rutina, los benditos días que pasaban ante mis ojos y yo, observando todo con una calma irritable. Fui un asco. No todos los 5 años pero si por lo menos los últimos 3. Estuve donde no quería 2 años de mi vida y en ninguno de esos años estudie nada de lo que quise. No me cumplí a mí misma con nada.

Yo no sé si te pasa como a me pasó a mí, (posiblemente sí, ya que aún me estás leyendo) pero yo no encontraba nada en los blogs sobre lo que ocurría cuando la rutina te atrapaba de tal forma que la falta de aire es lo único que te hace despertar. No encontré nunca Nada. Por ahí algún video inspirador, algún frase cortísima dentro de la descripción de un blog mochilero, pero ningún blog que se dedicara a hablar sobre todo este proceso raro y complicado. Fue agotador para mí buscar respuestas en los casos de otras personas, solo intentaba saber si a más gente le ocurrió lo mismo que a mí en su momento, si también tuvieron las mismas dudas y si fue tan complicado como para mí. Nada, nada, nada.

Posiblemente este proceso resulto más caótico para mí que para todos los demás  o posiblemente no le aporte a mucha gente leer artículos de este tipo y por eso nadie los quiere escribir. La única verdad es que para nada me importa llegar a millones de personas, pero me importa llegar a personas como tú, que así como yo, necesitaron  identificarse con la locura de alguien más. Hay gente como tú o yo, que necesitamos algunos empujones para mover el pie y dar ese primer paso. Si es así tu caso, créeme que estoy realmente feliz de que me leas. De hecho, no será el mejor blog que leas en tu vida pero será lo más sensato y real que encuentres sobre  una persona que decidió un día dar ese gran paso al igual que tú intentas hacerlo ahora.

La experiencia de este viaje interno va en este diario.

Que lo disfrutes.
Vivamos Sin Rutina!

Saludos, B.